Deportes para personas ciegas: ejemplos de superación.

“Si puedes soñarlo, puedes hacerlo.” Walt Disney

Hoy se puede afirmar que la práctica deportiva desarrollada por las personas ciegas y deficientes visuales es una realidad.

Entre los muchos deportes que realizan, en esta entra destacaremos tres: ajedrez, atletismo y fútbol sala.

El ajedrez

El ajedrez puede encuadrarse en el numeroso grupo de deportes en el que el esfuerzo físico ocupa un papel secundario y la relación del deportista con el éxito depende más de otras habilidades. Se trata de un deporte de precisión, pero con un marcado aspecto competitivo.  

También es el de más larga tradición e historia entre las personas ciegas de todo el mundo. Partiendo de la reglamentación internacional para personas que ven, los jugadores ciegos han propuesto a la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) pequeñas adaptaciones para conseguir un juego completamente practicable por parte de los discapacitados visuales.

Atletismo

La primera ocasión en la que participan personas ciegas en competiciones internacionales fue en 1970. Ese año se organizó un Campeonato del Mundo en Saint Ettiene (Francia) y al mismo acudieron deficientes visuales españoles.

En España el deporte de los discapacitados comenzó mucho más tarde, pero su incorporación al ámbito internacional se realizó desde las primeras competiciones. Los ciegos españoles participaron en la primera Paralimpiada que incorporó ciegos, en el primer Campeonato del Mundo y en el primer Campeonato de Europa de Atletismo para Ciegos. Inicialmente estaban organizados en la FEDM (Federación Española de Deporte para Minusválidos) que se fundó en el año 1969. Dicha federación se encargó desde sus comienzos de organizar competiciones y desde el año 1969 fue la responsable de la organización de 17 campeonatos de España para minusválidos.

Para practicar atletismo no se necesitan grandes instalaciones, porque correr, saltar o lanzar son actividades que se pueden realizar en la pista de atletismo, pero también en el campo o en el parque. Sin embargo, para participar en competición, los organizadores están obligados a utilizar el estadio o recintos homologados que cumplan -para cada caso- los debidos requisitos establecidos por el reglamento de la IAAF, es decir, que dichas instalaciones deben de estar en posesión de un certificado de aprobación para competir.

Debemos considerar que los atletas se esfuerzan diariamente para entrenar, por lo que es necesario respetarlos y proporcionarles una instalación que sirva para acreditar y validar las marcas que realizan. La pista homologada de atletismo, dispone de seis u ocho calles de material sintético, con fosos de saltos y zonas para lanzamiento que a su vez, también deben cumplir determinados requisitos reglamentarios.

Futbol sala

El fútbol sala, nacido como un simple pasatiempo escolar, se ha ido transformando en un fenómeno cultural de masas, entendiendo la cultura en el sentido amplio de la palabra. Y aunque resulte imposible explicar en una frase las causas de semejante evolución, nos acercaríamos bastante a la realidad si reparásemos en la capacidad que este deporte posee para generar emociones, tanto en quienes lo practican como en los que lo disfrutan como espectadores. A esto no fue indiferente el deportista ciego que convirtió al fútbol en una de sus opciones deportivas con mayor arraigo.

 El fútbol sala comenzó a practicarse en las escuelas. El escenario ideal era el patio, en los recreos. Era en Europa en los años veinte, o quizá mucho antes, pero desde aquellos tiempos, resultó un deporte atractivo para el deportista ciego. Un desafío. Daba igual el tamaño y el material del balón, lo único que importaba era que se escuchara, marcar goles y divertirse.

El fútbol sala para ciegos creció condicionado por los reducidos espacios que las escuelas destinaban al deporte, y a sus necesidades prioritarias para su práctica, debido a que en grandes superficies se diluía el juego, entorpecía la orientación, y le quitaba ritmo a los partidos. Por estos y otros obstáculos condicionantes, y ante evidencias contrastadas que atentaban contra la diversión y la seguridad, se optó por practicar el fútbol sala, que en sí mismo, y con las adaptaciones necesarias, proporciona mayor dinamismo al juego por sus reducidas dimensiones, por las vallas laterales que además de permitir jugar ininterrumpidamente sin tantos saques de banda, son un elemento de orientación y seguridad para el jugador.

El puesto de portero es ocupado por una persona deficiente visual (B2/3), que tiene limitada su maniobrabilidad ante el jugador ciego, por su pequeña área de portero incluida dentro del área penalti.

Al equipo se agrega un compañero más, generalmente vidente, que ejerce las funciones de guía detrás de la portería rival y que orienta a su equipo cuando ataca y el balón se encuentra en el último tercio del campo de juego.

Tres ejemplos de superación personal.

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