Pablo Ráez: el deportista que nunca se rindió

“Vivo el presente, cuando aceptas que te puedes morir mañana, eres libre” afirmaba Pablo Ráez durante el largo proceso de su lucha contra la leucemia. Forma parte de un legado cargado de fuerza, valentía y superación que nos deja un chico de apenas veinte años.

 

La historia de Pablo se extendió por las redes sociales el pasado verano, tras hacerse viral su lucha contra la enfermedad y su reto de llegar al millón de donantes de médula. Un vídeo con su petición colgado el 24 de agosto superó el
millón de visitas. “No sabéis lo importante que es la donación, teniendo en cuenta que somos 46.000.000 de personas en España y solo hay 250.000 donantes. (…) Hay mucha información en Google de cómo hacerlo y, reitero, ya no solo por Pablo Ráez, sino porque hay miles de niños que necesitan un donante”, escribió en uno de sus post mientras esperaba ese segundo trasplante.

Aumentó las donaciones de médula ósea en Málaga un 1.300% en 2016, con un total de 11.201 donantes nuevos el año pasado. El director del Centro Regional de Transfusión Sanguínea, Isidro Prats, calificó de “crucial” la campaña viral de Pablo para alcanzar esta cifra.

Su historia también impactó  de lleno en el mundo del deporte. Admirado y seguido por muchos deportistas que no dudaron en apoyarle con su iniciativa de donación de médula, ayer lamentaron su pérdida muchos de ellos.

Al joven malagueño le diagnosticaron esta enfermedad en 2015, pero nunca dejó de practicar CrossFit.

A finales de abril de 2016 se operó de la rodilla, maltrecha de sus tiempos de jugador de baloncesto. Fueron esos problemas los que descubrieron la leucemia por primera vez y, en esta ocasión, tras pasar por el quirófano los médicos se percataron de que la enfermedad había regresado. Comenzó de nuevo el tratamiento de quimio y la búsqueda de un donante.

En octubre de 2016 encontró otro donante, se sometió al trasplante pero a principios de enero comunicó que lo había rechazado. No le impidió acudir al Palacio de los Deportes Martín Carpena de Málaga, en la reunión del Comité Organizador de los Juegos Mundiales para Deportistas Trasplantados, que se celebrarán del 25 de junio al 2 de julio. Raéz era embajador de este evento e iba a ejercer de abanderado del equipo español.

La enfermedad avanzó. No pudo acudir en febrero a la pista Gallur de Madrid, donde cuatro atletas españoles buscaron y lograron el récord del mundo de 4×800 por él y para promocionar hacerse donante de médula. Los cuatro, Juanra Pous, Juan Antonio Gil, Roberto Sotomayor y Octavio Pérez, se solidarizaron con su causa y se hicieron donantes de médula.

Este sábado se guardó un minuto de silencio antes de que se iniciara el encuentro entre el Eibar y el Málaga y los jugadores del conjunto andaluz portaron brazaletes negros en señal de duelo por el fallecimiento del joven.

Las condolencias por la muerte del joven marbellí han sido constantes desde ayer en las redes sociales, personalidades de todos los ámbitos, políticos, deportistas, cantantes, actores y numerosas instituciones que han reconocido su valentía, lucha y fortaleza.

El atleta nunca perdió el optimismo y se mostró siempre dispuesto a luchar contra la enfermedad. 

Todo el equipo de PatrocinioDeportivo quiere enviar un fuerte abrazo a la familia de un gladiador y queremos despedirnos con su lema: “siempre fuerte.” DEP

(Fuentes: Diario Marca, El País, El mundo, El confidencial)

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